Wall Street se
paraliza con el huracán Sandy
La
madre naturaleza no distingue de Países, fronteras, empresas…. El cúmulo de catástrofes
en un punto geográfico crea una sensación de impotencia, a pesar de todos los
adelantos técnicos de los que disponga un País, como EE.UU. no se pueden
evitar los desastres sólo aminorarlos tapando cristales, mudanzas temporales,….
Según los economistas, las ventas minoristas de la primera semana de noviembre, se van a ver afectadas, pero los preparativos para minorar los destrozos suponen también ventas: madera, comida, bebida, tornillos, combustible, pilas…. las cuales no estaban previstas, pero tambien suponen ingresos. Además, el nuevo mes comienza el jueves y para entonces las consecuencias de los fenómenos atmosféricos, ya se sabrán en toda su dimensión.
A quien realmente le va a afectar este fenómeno, es a
las compañías de seguro, pues el mercado estadounidense es muy propenso a
asegurarlo todo y por lo tanto, el coste de la reconstrucción será
mayoritariamente pagada por dichas empresas, e incluso si estiramos el tema, si
el destrozo es muy grande, puede impulsar la economía y a su vez animar a
contratar nuevas pólizas de seguro a quien hasta ahora no tenía o incluso llegar a ampliar las
coberturas de los que ya disponían de pólizas.
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